Descripción General del COVID

SíntomasCopy Link!

Síntomas FrecuentesCopy Link!

Fecha Actualizada: mayo de 2020
Revisión Bibliográfica:
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Herramienta:
Autocomprobación de Síntomas de los CDC

Esta sección cubre la prevalencia de los síntomas, haga clic aquí para Cuestionarios de Triaje Basados en Síntomas.

Muchos pacientes son asintomáticos. Entre los pacientes con síntomas, la mayoría presentan una enfermedad pseudogripal (fiebre, mialgias, síntomas respiratorios), pero muchos no presentan esta combinación clásica. Algunos pueden presentar hallazgos menos habituales como la perniosis (dedos de COVID) o anosmia. Estos intervalos se extraen de los siguientes artículos y la prevalencia de los síntomas varía enormemente en función de las pruebas y la metodología de la encuesta (Arentz et al; Chen et al; Guan et al; Li et al; Wu et al; Zhou et al; WHO-China Joint Mission on COVID-19; Young et al; Yan et al; Jiang et al; Huang et al; Tostmann et al).

  1. Fiebre, 44-94 %
  1. Recomendamos usar >= 38 °C para definir la fiebre, teniendo en cuenta la edad del paciente, el estado inmunitario, los medicamentos (esteroides, quimioterapia, etc.) y el uso reciente de medicamentos para reducir la fiebre.
  2. Es menos probable que los niños tengan fiebre o tos (Bialek et al).
  1. Tos, 68-83 %
  2. Anosmia y/o ageusia (pérdida del sentido del gusto y/o del olfato) ~70 %
  3. Síntomas de las vías respiratorias superiores (dolor de garganta, escurrimiento nasal, congestión nasal o sinusal), 5-61 %
  4. Dificultad para respirar, 11- 40%
  5. Fatiga, 23-38 %
  6. Dolores musculares 11-63 %
  7. Dolor de cabeza 8-14 %
  8. Confusión 9 %
  9. Síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea), 3-17 %

Evolución ClínicaCopy Link!

Revisión Bibliográfica: Informe Bibliográfico (Características clínicas) de la Universidad de Washington

Período de Incubación y Periodo de VentanaCopy Link!

Fecha Actualizada: 19 de diciembre de 2020

El periodo de incubación es el tiempo transcurrido desde la exposición al inicio de los síntomas. El periodo de latencia es el tiempo transcurrido desde la exposición hasta la infección (o detección viral, dependiendo de la definición). La COVID-19 tiene un periodo de incubación relativamente largo y normalmente al menos 2 días de infectividad antes de desarrollar los síntomas.

IncubaciónCopy Link!

Tiempo desde la exposición hasta el inicio de los síntomas: media y mediana de 5 días (rango común de 2 a 7 días). (Li et al; Guan et al; Velavan et al; Chan et al; Nie et al).

  • El 97.5 % de los casos expuestos desarrollarán síntomas en 11 días y el 99 % en el plazo de 14 días. Más del 95 % de los casos desarrollan síntomas en los 13 días siguientes a la infección (Nie et al).
  • En algunos reportes se muestran periodos de incubación de hasta 24 días (Nie et al).

Periodo VentanaCopy Link!

Las muestras tomadas antes del inicio de los síntomas tienen tasas de falsos negativos elevadas, según el modelo (Kurcirka et al). Un 68 % de falsos negativos un día antes de los síntomas, en comparación con un 38 % de falsos negativos el primer día de los síntomas, con base en pruebas seriales. Estimaron el periodo silente entre la exposición y detectabilidad del ARN de SARS-CoV-2 en muestras nasofaríngeas a los 3-5 días, con sensibilidad máxima 8 días después de la exposición o 3 días después de la aparición de los síntomas en su modelo. Al igual que con la incubación, los casos individuales pueden mostrar retrasos más largos. Los pacientes asintomáticos deben seguir realizándose pruebas en determinadas circunstancias, pero un resultado negativo no descarta la infección.

Duración y EvoluciónCopy Link!

Fecha Actualizada: mayo de 2020
Revisión Bibliográfica (Curso Clínico)
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Mediana de la duración de los síntomas frecuentes (mediana solo en los supervivientes), extraída de (Zhou et al; Young et al):

  1. Fiebre: 12 días
  2. Dificultad para respirar: 13 días
  3. Tos: 19 días

Evolución temporal desde el inicio de los síntomas hasta las complicaciones (Zhou et al, Feldstein et al):

  1. Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico (MIS-C): 6 días (rango de 4 a 8 días)
  2. Septicemia: Mediana de Aparición de 9 Días (rango de 7 a 13 días)
  3. Síndrome de Dificultad Respiratoria Aguda (SDRA): Mediana de aparición de 12 días (rango de 7 a 15 días)
  4. Necesidad de Ventilación Mecánica: Mediana de aparición de 10 días (rango de 3 a 12.5 días)
  5. Lesión Cardíaca Aguda: Mediana de aparición de 15 días (rango de 10 a 17 días)
  6. Lesión Renal Aguda: Mediana de aparición de 15 días (rango de 13 a 19.5 días)
  7. Infección Secundaria: Mediana de aparición de 17 días (rango de 13 a 19 días)
  8. Muerte: Mediana de 18.5 días, rango intercuartil de 15 a 22 días (Zhou et al)
  1. Se ha observado que la gravedad de la enfermedad tiene dos picos a los ~14 días y ~22 días (Ruan et al)

GravedadCopy Link!

Fecha Actualizada: mayo de 2020
Revisión Bibliográfica:
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La mayoría de los pacientes solo tienen síntomas leves; sin embargo, el porcentaje de pacientes que desarrollan enfermedad grave o crítica es mucho mayor que para la mayoría de los demás virus respiratorios, incluida la gripe. Consulte cómo se definen los casos leves, moderados y graves. La evaluación del porcentaje de pacientes que desarrollan distintos grados de gravedad de la enfermedad es fundamentalmente difícil, debido a las definiciones de casos y a las definiciones de gravedad ampliamente variables, así como a la falta de pruebas de vigilancia a nivel poblacional para calcular los casos asintomáticos y mínimamente sintomáticos. Todas estas son estimaciones y no se aplican a todas las poblaciones o circunstancias epidemiológicas.

  • Infección asintomática se presenta en alrededor del 20 % de los casos (Bi et al.; Mizumuto et al.; Pollan et al.). Un metanálisis mostró que las infecciones asintomáticas representan el 17 % de todas las infecciones (Byambasuren et al.), pero esto es difícil de calcular, ya que no se dispone de pruebas de detección para poblaciones enteras.
  • Infección sintomática: Un informe chino de los CDC sobre aproximadamente 72,000 casos sintomáticos de COVID (el 1 % de los casos incluidos en el estudio fueron asintomáticos), documentó las siguientes tasas de aparición para las presentaciones de síntomas leves, graves y críticos (Wu et al.):
  • Síntomas leves a neumonía leve: aproximadamente el 81 %.
  • Síntomas graves (saturación de oxígeno en sangre inferior o igual al 93 %, frecuencia respiratoria superior o igual a 30 respiraciones por minuto y/o infiltrados pulmonares superiores al 50 % en 48 horas): aproximadamente el
    14 %.
  • Síntomas Críticos (insuficiencia respiratoria, choque, disfunción multiorgánica): aproximadamente el 5 % .
  • Entre los pacientes con enfermedad crítica, muchos reciben ventilación mecánica. La mediana del tiempo con ventilación oscila entre 11 y 17 días (Chen et al; Ling et al).
  • La presentación con choque es rara, pero los vasopresores eventualmente se usan en el 67 % de los pacientes críticamente enfermos.
  • Se observa miocardiopatía (Lesión del Tejido Cardíaco) en el 33 % de los pacientes con enfermedad avanzada (Ruan et al).

Indicadores PronósticosCopy Link!

Fecha Actualizada: mayo de 2020

Factores Demográficos y de SaludCopy Link!

Revisión Bibliográfica (Comorbilidades): Vista de Galería, Vista de Cuadrícula
Revisión Bibliográfica (Diferencias en el Sexo):
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Varios factores se han asociado con un peor pronóstico en las personas infectadas con SARS COV-2.

  1. Edad: El aumento de la edad se asocia con una enfermedad más grave y tasas de muerte más altas (Wu et al; Chen et al; Yang et al; Qin et al).
  1. Es menos probable que los niños padezcan enfermedad grave, pero se han reportado muertes pediátricas (Bialek et al).
  2. Los niños parecen ser capaces de contraer la infección como los adultos, aunque los casos sintomáticos de niños son más raros (Bi et al).
  1. Comorbilidades y otros factores de salud: Múltiples comorbilidades y/o factores de salud se asocian a un aumento del riesgo de enfermedad grave por la COVID-19. El conocimiento basado en la evidencia sobre este tema continúa desarrollándose; para recibir actualizaciones continuas, consulte el documento vivo de los CDC. A continuación se enumeran las comorbilidades y otros factores de salud asociados con las bases más sólidas de evidencia de un mayor riesgo. Esta lista no incluye todas las afecciones que pueden estar asociadas a un mayor riesgo; otras afecciones comunes que pueden estar asociadas a un mayor riesgo incluyen hipertensión, asma de moderada a grave, enfermedad hepática y otras (CDC).
  1. Nefropatía crónica
  2. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  3. Diabetes mellitus tipo 2
  4. Embarazo
  5. Enfermedad de células falciformes
  6. Tabaquismo
  7. Cáncer
  8. Síndrome de Down
  9. Estado inmunodeprimido asociado con un trasplante de órganos sólidos
  10. Obesidad (IMC de 30 kg/M2 o más)
  11. Múltiples cardiopatías, incluida insuficiencia cardíaca, arteriopatía coronaria y cardiomiopatías
  1. Raza: Consulte Equidad Sanitaria para un análisis de las diferencias raciales en la infección y gravedad de la COVID.
  2. Sexo: Los hombres parecen estar más gravemente afectados por la COVID-19 que las mujeres. Las pruebas concluyentes relacionadas con las diferencias entre sexos se ven limitadas por la metodología de los estudios existentes (Schiffer et al).
  3. Tabaquismo: El tabaquismo puede ofrecer una pequeña reducción del riesgo para la infección de COVID, aunque no está claro por qué y este hallazgo puede estar sujeto a confusión. Parece asociarse con peores resultados. Consulte Tabaquismo para obtener más información.

Valores de Laboratoriales de ReferenciaCopy Link!

Las anormalidades de laboratorio más significativas asociadas a la enfermedad COVID-19 grave y la muerte son las siguientes:

Análisis de laboratorio

Resultados

Rangos Normales (para muchos análisis de laboratorio de los
EE. UU., las unidades y los valores pueden variar)

Recuento de leucocitos (WBC)

> 10 K/ul (K/ul=10^3/ul)

Hombres y Mujeres, Adultos: 3.4-9.6 x10^3/ul

Linfocitopenia

< 1.00 K/ul (K/ul=10^3/ul)

Hombres y Mujeres, Adultos: 0.95-3.07 x10^3/ul

Plaquetas

< 150 K/ul (K/ul=10^3/ul)

Hombres Adultos: 135-317 x 10^3/ul

Mujeres Adultas: 157-371 x10^3/ul

Creatinina

> 1.5 mg/dl

Hombres Adultos: 0.74-1.35 mg/dl

Mujeres Adultas: 0.59-1.04 mg/dl

Albúmina

< 3 g/dl

3.5-5.0 g/dl

Alanina Aminotransferasa (ALT)

> 40 U/l

Hombres: 7-55 U/l

Mujeres: 7-45 U/l

Creatina Quinasa (CK)

> 185 U/l

Hombres: 39-308 U/l

Mujeres: 26-192 U/l

Troponina T, Alta Sensibilidad (hs-TnT)

> ~20 ng/l

Hombre < 23 ng/l

Mujer <15 ng/l

Proteína C Reactiva (PCR)

> 125 mg/l

< rp =8.0 mg/l

Lactato Deshidrogenasa (LDH)

> 245 U/l

Adultos: 122-222 U/l

Ferritina

>300 ug/l (Enfermedad Grave); Ferritina >1000 ug/l (Muerte)

Hombres: 24-336 ug/l

Mujeres: 11-307 ug/l

Interleucina 6 (IL-6)

> 10 pg/ml

< rp =1.8 pg/ml

Dímero D

> 1000 ng/ml

< 250 ng/ml

Procalcitonina

> 0.5 ng/ml

< rp =0.15 ng/ml

(Zhou et al; Huang et al; Chen et al; Wu et al; Ruan et al)

MortalidadCopy Link!

Fecha Actualizada: 16 de diciembre de 2020
Revisión Bibliográfica:
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Causa de MuerteCopy Link!

La determinación y reporte de la causa de muerte para los pacientes con enfermedades relacionadas con la COVID son complejos (al igual que con cualquier enfermedad).

  • Causa de Muerte: normalmente es el diagnóstico médico agudo que provocó que un paciente muriera y, a menudo, se relaciona con un diagnóstico a medio o largo plazo también. A menudo, incluirá otras enfermedades como factores comórbidos o contribuyentes (p. ej., neumonía causada por una infección por COVID-19 o isquemia miocárdica aguda causada por una infección por COVID-19 y arteriopatía coronaria).
  • Mecanismo de Muerte: se define como el problema fisiológico inmediato que provoca la muerte (por ejemplo, hipoxemia).

Un número significativo de muertes relacionadas con COVID no tiene una delimitación clara de la causa de muerte (CEBM). La mayoría de las personas que mueren de COVID-19 mueren por insuficiencia respiratoria. Debido a que las definiciones de la causa de muerte se reportan de forma diferente, puede ser difícil determinar números exactos, pero estos son los cálculos (Ruan et al, 68 casos), (Zhang et al, 82 casos):

  • Insuficiencia Respiratoria Sola: 53 % - 69 %
  • Insuficiencia Circulatoria Sola: 7 %-14.6 %
  • Insuficiencia Respiratoria y Circulatoria Mixta, Septicemia o Insuficiencia Multiorgánica: 28-33%
  • Hemorragia: 6.1 %
  • Insuficiencia Renal: 3.1 %

Herramienta: Mejora del Reporte de la Causa de Muerte
Herramienta: Guía Para el Reporte de Muertes Relacionadas con COVID

Índice de LetalidadCopy Link!

Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

  • El Índice de Letalidad (Case Fatality Rate, CFR) es normalmente la proporción de muertes por una enfermedad en relación con el número de personas diagnosticadas con la enfermedad en un periodo específico. Algunas personas definen un “caso” como la presencia de síntomas.
  • La Tasa de Letalidad por Infección (Infection Fatality Rate, IFR) es la proporción de muertes por una enfermedad, pero en relación con todas las personas infectadas, incluidas las personas asintomáticas e infecciones que no se detectaron. Es más difícil medir y, por lo tanto, la mayoría de los lugares reportan CFR.
  • El Índice de Mortalidad es variable en distintos países. El rango en todo el mundo parece estar entre el 0-16 %, con la mayoría de países del 1-3 %.

Herramienta: Resumen de Proporciones del Índice de Letalidad de la Universidad Johns Hopkins

Herramienta: Plataforma de Pronóstico (Compilaciones de pronósticos por país o estado)

FisiopatologíaCopy Link!

FisiopatologíaCopy Link!

Fecha Actualizada: 16 de diciembre de 2020
Revisión Bibliográfica (ACE2):
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Revisión Bibliográfica (Genética Humana):
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Clasificación: El SARS-CoV-2 es un virus de ARN de cadena positiva con una nucleocápside y una envoltura, perteneciente a la familia del coronavirus, de la cual siete virus (incluido el SARS-CoV original en 2003 y el MERS en 2013) han pasado de origen zoonótico a humanos.

Entrada y Replicación Celular: Para la entrada celular, la proteína de espiga del SARS-CoV-2 se une al receptor ACE2, expresado en el epitelio nasal y bronquial, el endotelio pulmonar, las células alveolares tipo 2, las células renales del túbulo proximal, los miocitos cardíacos, las células epiteliales gastrointestinales y otros. La escisión/cebado por parte de la serina proteasa TMPRSS2 facilita la entrada celular del SARS-CoV2, seguida de la replicación viral usando maquinaria de células huésped y después la exocitosis (Kumar et al).

Dianas Celulares y Lesión Pulmonar Resultante: Las células que expresan ACE2 pueden ser las poblaciones de células más lesionadas por la infección o la diana por la respuesta inmunitaria. Las células alveolares de tipo 2 secretan surfactante, de modo que la lesión puede dar lugar a un colapso alveolar a presiones de apertura bajas y sensibilidad elevada contra PEEP, mientras que el daño a las células endoteliales pulmonares puede provocar una fuga capilar y desencadenar una entrada de monocitos y neutrófilos, con formación de membranas hialinas. El parénquima pulmonar altamente inflamado puede desarrollar microtrombos que ayudan a explicar algunas de las complicaciones trombóticas de la COVID (Wiersinga et al).

Revisión Bibliográfica (Lesión pulmonar aguda): Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Cascada Inflamatoria: La infección por el virus SARS-Cov-2 puede provocar la muerte celular apoptótica, que desencadena una cascada inflamatoria de liberación de citocinas, así como el reclutamiento de células inmunitarias, incluidos macrófagos y células dendríticas, y posteriormente linfocitos T específicos de antígenos (Bohn et al). Si la respuesta inmunitaria no se comprueba adecuadamente, se produce un estado de hiperinflamación, con el desarrollo de Síndrome de Tormenta de Citoquinas y, a veces, fallo multiorgánico.

Tipo sanguíneo: Existe evidencia de que el tipo de sangre A es un factor de riesgo de insuficiencia respiratoria por la COVID-19 y el O puede ser protector. Esto se basó en un estudio de asociación de todo el genoma (genome-wide association study, GWAS) de 835 pacientes y 1255 participantes de control de Italia y 775 pacientes y 950 participantes de control de España. La insuficiencia respiratoria se definió como un paciente que requirió oxígeno suplementario o ventilación mecánica (Ellinghaus et al.).

Revisión bibliográfica (ABO): Vista de galería, Vista de cuadrícula

Histología y AutopsiaCopy Link!

Fecha Actualizada: 18 de diciembre de 2020

Revisión Bibliográfica (Autopsia): Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Revisión Bibliográfica (Histología): Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

  • Los estudios de autopsia indican daño universal en el tejido pulmonar (Falasca et al; Elsoukkary et al). La histología pulmonar de la COVID-19 muestra daño alveolar difuso bilateral, descamación de neumocitos, edema pulmonar, formación de membrana hialina, infiltrados de células inflamatorias y células gigantes multinucleadas, así como cierta evidencia de lesión viral directa (Xu et al; Geng et al). La afectación vascular en el pulmón también es bastante frecuente, con microtrombos, endotelitis, capilaritis grave, deposición del complemento vascular y tromboembolia pulmonar, a menudo en vasos pequeños y medianos (Calabrese et al).
  • La lesión cardíaca y las complicaciones trombóticas son muy prevalentes, incluidos infiltrados inflamatorios cardíacos, edema epicárdico y derrame pericárdico en algunas autopsias (Falasca et al; Elsoukkary et al; Geng et al).
  • Se halló que la lesión renal aguda, aunque frecuente en los pacientes hospitalizados con COVID, era leve en los pacientes post mortem con potencial teórico de recuperación (Santoriello et al).
  • Las lesiones neurológicas en la serie de autopsia de 43 pacientes (no necesariamente con manifestaciones neurológicas) mostraron lesiones isquémicas frescas en el 14 % y cambios neuroinflamatorios con infiltración de linfocitos T citotóxicos más pronunciados en el tronco encefálico (también cerebelo y meninges) (Matschke et al). En pacientes con deterioro neurológico significativo, se han observado hallazgos más graves, incluidas lesiones hemorrágicas a través de los hemisferios cerebrales, lesión axonal marcada, zonas de necrosis y patología similares a la Encefalomielitis Diseminada Aguda (Acute Disseminated Encephalomyelitis, ADEM). (Consulte p.ej. Reichard et al).

EpidemiologíaCopy Link!

Revisión Bibliográfica: Informe Bibliográfico (Distribución Geográfica) de la Universidad de Washington
Revisión Bibliográfica:
Informe Bibliográfico (Modelos y Predicción) de la Universidad de Washington

Recuentos de Casos y PrevalenciaCopy Link!

Fecha Actualizada: 19 de diciembre de 2020

Herramienta: Los recuentos de casos a nivel mundial son publicados por equipos de la Organización Mundial de la Salud, Universidad Johns Hopkins y otros.

Las estimaciones de prevalencia dependen significativamente de la disponibilidad de las pruebas y el porcentaje de la población que tiene una infección asintomática, así como de la gravedad de la epidemia en un lugar específico. Los estudios de seroprevalencia, que miden los anticuerpos en toda una población, pueden ayudar a calcular mejor la prevalencia real. En un metanálisis de 47 estudios sobre la seroprevalencia en los que se incluyó a 399,265 personas de 23 países, la seroprevalencia de SARS-CoV-2 en la población general varió del 0.37 % al 22.1 %, con una estimación conjunta del 3.38 % (Rostami et al).

OrigenCopy Link!

Fecha Actualizada: junio de 2020
Revisión Bibliográfica:
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La transmisión de COVID-19 es principalmente entre humanos después de un evento inicial sospechado de animal a humano (Li et al). Se cree que puede haber surgido de perros mapaches o civetas, pero todavía se está investigando (Mallapaty). El virus fue reconocido inicialmente en diciembre de 2019 por las autoridades chinas en el contexto de casos de neumonía que parecían agruparse en torno a un mercado de mariscos en Wuhan, provincia de Hubei (Comisión de Salud Municipal de Wuhan, 2019).

Las muestras de laboratorio recogidas en diciembre de 2019 arrojaron evidencia de un nuevo betacoronavirus, genéticamente distinto de SARS-CoV y MERS-CoV previamente identificados, pero genéticamente similar a las cepas de coronavirus publicadas previamente recogidas de murciélagos de China suroccidental (Zhu et al).

Nuevas VariantesCopy Link!

Fecha actualizada: 3 de febrero de 2021
Revisión bibliográfica (genética viral):
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Herramienta: Se han publicado genomas virales en GenBank de diversas zonas geográficas.
Herramienta: Se pueden encontrar reportes sobre el seguimiento filogenético en tiempo real del genoma viral en NextStrain (Hadfield et al.).
Herramienta: Variantes emergentes de los CDC.

Frecuencia de nuevas mutaciones: La mutación de los virus de ARN es esperada y común, aunque menos frecuente en los coronavirus que en muchos otros virus de ARN debido a la capacidad de “revisión” (Robson et al.). Se produjeron varias mutaciones nuevas en el SARS-CoV-2 en otoño de 2020 (CDC) y es probable que se produzcan más mutaciones con el tiempo. El significado de estas mutaciones para la transmisión y la gravedad todavía no está claro y probablemente dependa de la mutación exacta. Muchos virus tienden a mutar con el tiempo a cepas más transmisibles pero menos virulentas, aunque este no siempre es el caso.

Eficacia de las pruebas, las vacunas y los anticuerpos: A medida que surgen nuevas cepas, algunas pruebas pueden ser capaces de detectar las nuevas cepas y algunas pueden no hacerlo: por ejemplo, la mayoría de las pruebas basadas en ácidos nucleicos (NAAT) pueden cambiarse rápidamente para incluir cepas nuevas, pero algunas pruebas diagnósticas rápidas (RDT) de antígenos pueden no reconocer nuevas cepas y no pueden alterarse una vez que se han fabricado. La mayoría de las vacunas están dirigidas a una parte de la proteína de espiga que está altamente conservada (común entre cepas) y, por lo tanto, la vacunación puede seguir proporcionando cierta protección contra muchas cepas nuevas y una protección completa contra algunas cepas, pero el alcance de esta protección dependerá de las mutaciones exactas en cuestión (que también pueden evolucionar con el tiempo) y aún no se conoce. De forma similar, la infección previa, el plasma convaleciente o los anticuerpos monoclonales pueden proporcionar una protección parcial contra nuevas cepas, pero el alcance aún no se conoce y dependerá de la variante exacta.

El linaje B.1.1.7. se identificó por primera vez en el Reino Unido en septiembre de 2020 y se encontró en todo el mundo en diciembre de 2020. Esta cepa en particular se convirtió rápidamente en la cepa dominante en Londres, donde surgió, y ahora se ha observado en múltiples ciudades de todo el mundo. Es probable que sea más transmisible que las cepas anteriores (el 15 % de los contactos se infectan en relación con el 10 % de las cepas anteriores, lo que significa un aumento del 50 % en la infectividad, Salud Pública de Inglaterra). A enero de 2020, existe la preocupación de que también podría causar una enfermedad más grave (BBC), pero esto aún no se ha confirmado. Aunque esta mutación afecta la proteína de espiga del virus, las vacunas dirigidas a la proteína de espiga hasta el momento parecen ser eficaces contra esta cepa, pero esto puede cambiar con el tiempo.

Herramienta: Visualización del New York Times de las Variantes B.1.1.7.

El linaje B.1.351. surgió por primera vez en Sudáfrica en octubre de 2020 y comparte algunas mutaciones con el B.1.1.7. También parece tener un aumento de la transmisión (ECDC).

El linaje P.1. parece haber surgido de Brasil en enero de 2021. En este momento se sabe poco, aunque existe una preocupación anecdótica de que pueda eludir los anticuerpos de una infección anterior.

El linaje B.1.429 surgió por primera vez en Los Ángeles, EE. UU., en verano de 2020 y parece estar creciendo como porcentaje del total de casos, lo que implica tal vez una mayor transmisibilidad en relación con otras cepas.

Infectividad y TransmisiónCopy Link!

InfectividadCopy Link!

Fecha Actualizada: 19 de diciembre de 2020

Carga Viral, Depuración de la PCR y Períodos de Mayor TransmisibilidadCopy Link!

Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula (Diseminación Viral): Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Los pacientes infectados por SARS COV-2 y que presentan niveles más altos de virus en las vías respiratorias y orofaringe son los más infecciosos independientemente del nivel de síntomas (Bullard et al).El estado de los síntomas no parece correlacionarse de forma predictiva con la carga viral (Walsh et al; Lee et al; Zou et al).

La carga viral de las vías respiratorias superiores llega a un pico en el plazo de ~5 días desde la aparición de los síntomas, seguido de un descenso (Wölfel et al; Young et al). En consecuencia, los pacientes parecen ser más infecciosos en los 2-3 días anteriores al inicio de los síntomas y los 2-3 días después (Ferretti et al). La detección por PCR continúa durante una mediana de 20 días desde el inicio de los síntomas, con un rango intercuartil de 17 a 24 días (Zhou et al). Hay casos raros que siguen siendo positivos hasta ~60 días después de la infección (Mckie et al). Sin embargo, el virus es muy rara vez cultivable (nuestra aproximación más cercana a la infectividad) después de 9 días (Cevik et al). Los datos del cultivo subyacen a las directrices más recientes (después de noviembre de 2020) sobre el tiempo de Quarentena. Consulte Las Pruebas para ver un diagrama de positividad en la prueba en comparación con la infectividad y los síntomas.

Pacientes AsintomáticosCopy Link!

Revisión Bibliográfica (Asintomática): Vista de Galería, Vista de Cuadrícula
Revisión Bibliográfica (Presintomática):
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Los pacientes sintomáticos, mínimamente sintomáticos (paucisintomáticos) y presintomáticos pueden transmitir el virus (Bai et al; Rothe et al; Furukawa et al), aunque la presencia de síntomas probablemente se asocia a un aumento de la frecuencia de la transmisión. Aunque es difícil estimar la prevalencia de casos asintomáticos debido al sesgo de las pruebas y a los pocos estudios a nivel de población, un metanálisis encontró que los pacientes asintomáticos representaban el 17 % de los casos y tenían un 42 % menos de probabilidades de transmisión que los casos sintomáticos (Byambasuren et al). En un estudio en Pekín, se demostró que las máscaras faciales que utilizan los miembros de la familia de pacientes con COVID-19 presintomáticos eran un 79 % eficaces (RP = 0.21) para reducir la transmisión, lo que sugiere que la transmisión presintomática es un modo importante de transmisión y que las máscaras pueden ser eficaces en la prevención de la enfermedad (Wang et al).

Pacientes RecuperadosCopy Link!

Los pacientes que se han recuperado de COVID a veces tendrán fragmentos de ARN viral que siguen dando un resultado positivo en la prueba por PCR. La presencia del ARN viral es más prolongada en la enfermedad más grave o en los pacientes inmunocomprometidos. Sin embargo, datos recientes muestran que no es probable que el ARN viral represente viriones infecciosos, sino partes del virus que no se pueden replicar. Por tanto, los CDC han cambiado sus recomendaciones sobre la duración del Aislamiento y Cuarentena así como La Liberación de Los Pacientes del Aislamiento (Cevik et al).

Personas VacunadasCopy Link!

Todavía no sabemos cómo funcionarán todas las vacunas disponibles y pendientes con respecto a la infección asintomática. Se trata de un área de investigación en evolución, pero los datos sugieren que la vacuna NO impide la infección asintomática ni la transmisión de una persona a otra, y, por tanto, la mayoría de los organismos mundiales recomiendan que las personas que han sido vacunadas continúen las medidas de reducción de la transmisión como las máscaras y el distanciamiento (CDC).

TransmisiónCopy Link!

Fecha Actualizada: 18 de diciembre de 2020
Revisión Bibliográfica: Informe Bibliográfico (Transmisión) de la Universidad de Washington

Número Reproductivo Básico (R0)

Herramienta: Para estimaciones globales de R0, Consulte Aquí. Para los Estados Unidos, las estimaciones de estado por estado de R0 están disponibles Aquí (Datos del proyecto de seguimiento de COVID). Tenga en cuenta que estas son simplemente estimaciones y todos los modelos son falibles.

R0 (R-naught) es una medida de la transmisibilidad. Representa el número teórico de infecciones secundarias de una persona infecciosa. Se trata de una propiedad tanto de la infecciosidad del virus como de las conductas de los humanos para reducir la propagación.

  • Un R0 > 1 es coherente con el brote mantenido.
  • Un R0 <1 significa que una epidemia está disminuyendo.

El R0 para COVID-19 es probable que sea similar o ligeramente superior a muchos otros virus respiratorios, pero debido a que se ve muy influido por el comportamiento humano, puede cambiar. Se consideró que el R0 inicial de COVID en Wuhan en ausencia de medidas de contención era de aproximadamente 2.5 (Majumder et al). Sin embargo, el R0 disminuye con medidas de control (Zhao et al; Riou et al; Flaxman et al; Read et al; Shen et al).

El R0 previo al control de 2.5 es:

Transmisión en Aerosoles, Gotitas y FómitesCopy Link!

Revisión Bibliográfica (Aéreo v Gotitas): Vista de Galería, Vista de Cuadrícula
Revisión Bibliográfica (Aerosolización):
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Revisión Bibliográfica (Fómites):
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Se cree que la transmisión de la COVID-19 se produce principalmente a través de partículas respiratorias líquidas que viajan a través del aire entre personas que están dentro de una distancia de unos 2 metros entre ellas. Cada vez existen más pruebas que indican que la transmisión más allá de una distancia de 2 metros también es posible, especialmente en espacios poco ventilados y con periodos de exposición superiores a 30 minutos (Lancet Editorial).

Los modos de transmisión han sido un tema controvertido. La conversación se ha complicado por la falta de definiciones estandarizadas y el uso de términos tales como gotitas grandes, gotitas pequeñas y aerosoles. Se cree que la mayoría de la transmisión se produce con gotitas producidas cuando una persona tose o estornuda, aunque también se producen otros modos.

Transmisión por Gotitas: Las partículas respiratorias líquidas varían de tamaño y se producen al respirar, hablar, cantar, toser y estornudar (CDC). Las partículas más grandes de 60-100 micrómetros normalmente no viajan a través del aire más allá de 2 metros (Lancet Editorial).

Transmisión Aérea/Aerosol: Las gotitas respiratorias muy pequeñas, a menudo llamadas aerosoles, pueden permanecer suspendidas en el aire y viajar una distancia superior a 2 metros (Lancet Editorial). El riesgo de producir aerosoles se incrementa durante la tos, los estornudos y ciertos procedimientos médicos (WHO-China Joint Mission on COVID-19). Las partículas aerosolizadas parecen permanecer en el aire durante al menos 3 horas (Van Dorelmalen et al).

Transmisión por Fómite (Objeto y Superficies): La transmisión puede ocurrir tocando objetos contaminados antes de tocar la boca, la nariz o los ojos, pero este es un modo ineficaz de transmisión (Kampf et al). Aunque el SARS-CoV-2 puede persistir durante días en algunas superficies, los intentos de cultivo de las superficies han sido infructuosos. Se ha demostrado que las partículas virales sobreviven < 24 h en cartón y < 72 h en plástico o acero (Van Dorelmalen et al). En casos de sospecha de transmisión a través de fómites y contacto directo, la exclusión total de la transmisión respiratoria como el modo real no ha sido posible. La transmisión a través del manejo de objetos contaminados se supone que es inusual (Meyerowitz et al). El cumplimiento de las precauciones estándar y de la desinfección del equipo y las superficies sigue estando indicado (Mondelli et al).

Agua y Alcantarillado: Es posible la persistencia del virus SARS-CoV-2 en el agua potable; de hecho, algunas organizaciones y departamentos de salud pública están haciendo un seguimiento de las tasas de infección por COVID mediante la medición de ARN en agua residual (consulte Pruebas de Aguas Residuales de los CDC y Larsen et al). No existe evidencia hasta la fecha sobre la supervivencia del virus en el agua o el alcantarillado, pero es probable que se inactive significativamente más rápido que los virus entéricos humanos sin envoltura con transmisión conocida por el agua (como adenovirus, norovirus, rotavirus y hepatitis A.

Fluidos CorporalesCopy Link!

  1. Se ha demostrado que las heces y la sangre entera contienen ácido ribonucleico (ARN) viral en estudios de PCR (Wölfel et al; Young et al). No está clara la importancia para la transmisión (Chen et al), aunque en una revisión sistemática de estudios menores, se halló virus capaz de replicarse en el 35 % de las muestras (Van Doorn et al), lo que significa que existe la posibilidad de que se produzca una transmisión fecal.
  2. La orina no parece contener ácido ribonucleico viral (Wölfel et al).
  3. Secreciones de Semen y Vaginales: No se ha detectado el virus de la COVID-19 en secreciones vaginales (Qiu et al). Es detectable en el semen, pero la transmisibilidad no está clara. No obstante, es probable que se produzca una transmisión a través de secreciones respiratorias durante los encuentros sexuales (Sharun et al).
  4. Lágrimas: Algunos estudios han indicado presencia del virus de la COVID-19 en lágrimas, mientras que otros no. La evidencia actual es limitada, pero se cree que el riesgo de transmisión a través de lágrimas es bajo (Seah et al).
  5. Líquido Cefalorraquídeo: En raras ocasiones, se ha observado que el LCR es positivo mediante PCR (en 2 de 578 muestras en un estudio, pero no en niveles infecciosos) (Destras et al).

Transmisión Doméstica y ComunitariaCopy Link!

Los contactos domésticos de un caso índice parecen ser más propensos a contraer el virus que otros contactos (Bi et al). La mayoría de los eventos de transmisión se producen dentro de los hogares (Luo et al). La tasa de ataques secundarios en el hogar (p. ej., número de personas que se infectan a partir de un caso índice) es muy variable, se cree que es de aproximadamente el 17.2 % en un metanálisis (Fung et al), aunque muy pocos estudios realizaron pruebas más de una vez, por lo cual es posible que muchos casos no se hayan omitido. Los resultados oscilaron entre el 10.3 y el 32.4 % cuando se analizaron los contactos al menos dos veces. Un estudio reciente que realizó pruebas diarias estimó la tasa de ataques secundarios al 35 % excluyendo a aquellos que tuvieron resultados positivos en la inscripción, el 53 % incluidos los casos positivos en la inscripción. El 75 % de los casos secundarios se produjo en el plazo de 5 días desde el inicio de los síntomas del paciente índice (Grijalva et al). Sin embargo, cuando aumenta la prevalencia, se tienden a producir más transmisiones comunitarias (es decir, sin exposición conocida), lo que subraya la necesidad de intervenciones no farmacéuticas (p.ej., máscaras) junto con estrategias de salud pública, como la vigilancia centinela y sindromática.

Eventos de Súper Propagación (SSE)Copy Link!

Revisión Bibliográfica Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Los eventos de súper propagación ocurren cuando una persona propaga directamente una infección a un número inusualmente grande de otras personas. Se han producido varios casos de súper propagación en coros (Hamner et al), bodas (incluida una boda de Maine que llevó a 177 casos vinculados, incluidas siete muertes), una iglesia de Daegu, Corea del Sur, donde el “Paciente 31” infectó al menos a 40 personas (Ryall) e incluso dentro de la Casa Blanca. Se cree que los SSE son desproporcionadamente responsables de los casos de COVID-19 en todo el mundo, con varios estudios que sugieren que ≈80 % de las transmisiones secundarias han sido causadas por una pequeña fracción (≈10 %) de personas infectadas inicialmente. (Althouse et al; Endo et al). Los SSE dependen en gran medida de los mecanismos sociobiológicos, incluidos la carga viral individual, el número de contactos susceptibles por persona, residencia o empleo en entornos de congregación y situaciones “oportunistas”, incluido el agrupamiento temporal de individuos en eventos masivos. Los factores ambientales también son muy importantes con los lugares cerrados, teniendo una función significativa en los SSE los lugares cerrados, los lugares conglomerados y la mala ventilación. Debido a que los SSE desempeñan un papel excesivo en la exacerbación de la pandemia, se trata de una preocupación significativa, pero también sirve como área oportuna para intervenciones de salud pública, especialmente la prevención de eventos de transmisión en los que más de 10 personas resultan infectadas (Althouse et al).

EscuelasCopy Link!

Las escuelas son entornos únicos y probablemente contribuyen a la transmisión de la COVID-19 entre las familias y las comunidades. Sin embargo, se espera que el cierre sostenido de la escolarización en persona tenga un efecto adverso sobre los resultados en la vida en niños y que empeore las desigualdades existentes.

La Academia Estadounidense de Pediatría aboga por que los niños deban estar físicamente presentes en la escuela cuando sea posible (Guía de la AAP). Sin embargo, estudios a gran escala de más de 500,000 contactos de 85,000 casos infectados en India han observado que los niños son una fuente importante de propagación, incluso a pesar de los cierres escolares (Laxminarayan et al). Esta exhaustiva Revisión Bibliográfica Sobre la Transmisión y Seguridad Escolares resume algunos de los retos y recomendaciones únicos (Biblioteca de recursos sobre la COVID-19 de Massachusetts General Hospital). Las decisiones sobre si se debe abrir o no las escuelas, dependen de forma significativa de la política local y de la epidemiología local.

Herramienta: Estrategias Para Minimizar el Riesgo de laEscuela de Salud Pública TH Chan dela Universidad de Harvard
Herramienta: Directrices de los CDC Sobre la Reducción del Riesgo y la Reapertura de las Escuelas

Transporte AéreoCopy Link!

Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

El riesgo de contraer COVID-19 en aviones es bajo. El 50 % del aire circulante en la cabina se introduce desde el exterior y el 50 % restante pasa a través de filtros HEPA. El aire entra en la cabina desde las entradas superiores y fluye hacia abajo hacia las salidas a nivel del suelo. Hay relativamente poca cantidad de flujo de aire hacia adelante y hacia atrás entre las filas, lo que hace que sea menos probable que se propaguen partículas respiratorias entre las filas (Pombal et al). Para evitar la transmisión, se aconseja evitar en lo posible transitar por los pasillos y llevar una máscara durante todo el vuelo.

Mascotas y AnimalesCopy Link!

Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Aunque el riesgo de transmisión por las mascotas es bajo, los Centros de Control de Enfermedades de los Estados Unidos recomiendan ahora que las normas de distanciamiento social deben aplicarse a las mascotas y a los seres humanos (CDC). Los perros mostraron una sensibilidad baja. Se consideró que los cerdos, las gallinas y los patos no eran susceptibles de acuerdo con los datos iniciales. Se observó evidencia de replicación viral en hurones y gatos inoculados, con transmisión viral entre gatos (Chen et al). No existen pruebas actuales de transmisión a humanos por gatos y hurones, aunque los visones pueden transmitir a humanos (Meyerowitz et al). Un virólogo citado en Nature News sugiere que los propietarios de gatos no deben alarmarse, destacando que la inoculación deliberada en dosis altas de dichos gatos no es representativa de las interacciones diarias entre dueños y mascotas, y que ninguno de los gatos infectados desarrolló síntomas en el estudio antes mencionado (Mallapaty et al).

EstacionalidadCopy Link!

Revisión bibliográfica: Vista de galería, Vista de cuadrícula

Los datos experimentales sugieren que la persistencia del SARS-CoV-2, ya sea en superficies o en el aire, es algo sensible a las condiciones ambientales como la temperatura, la humedad y la radiación ultravioleta. Los virus respiratorios sensibles al medio ambiente comparables a menudo demuestran estacionalidad, con un mayor número de infecciones durante el invierno, por lo que parece plausible que el SARS-CoV-2 pudiera demostrar un patrón similar (Carlson et al.). Sin embargo, estudios adicionales sugieren reducciones mínimas (≈1 %) en la transmisión del SARS-CoV-2 vinculada a la radiación UV ambiental (Carleton et al.), y el consenso actual sobre dichos efectos ambientales es que son menores en circunstancias reales.

Otras infecciones respiratorias como la gripe manifiestan oscilaciones estacionales; la “temporada de resfriados y gripe” sucede cuando la susceptibilidad de la población es alta y los factores ambientales, como las temperaturas más bajas, la humedad y la radiación solar, conspiran para aumentar la transmisión, a menudo cambiando los comportamientos humanos (obligando a las personas a permanecer en el interior). Pero los niveles actuales de inmunidad contra el SARS-CoV-2 en la mayoría de los países son lo suficientemente bajos como para que el clima de verano probablemente no sea protector (Baker et al). Si el virus finalmente se vuelve endémico, es probable que las oscilaciones estacionales sean observables en las regiones templadas, con la probabilidad de brotes invernales recurrentes (Kissler et al).

Inmunidad y VacunasCopy Link!

Respuesta de AnticuerposCopy Link!

Fecha Actualizada: 18 de diciembre de 2020

La mayoría de los pacientes con COVID-19 confirmada mediante RT-PCR desarrollan anticuerpos contra el virus (Zhao et al; Wang et al). Estas dos grandes series de muestras en serie hallaron anticuerpos en 161/173 y 308/310 pacientes, respectivamente. Se seguirán estudiando el tiempo hasta la seroconversión, la correlación con la protección y la durabilidad de la inmunidad.

Al evaluar los estudios de investigación, los detalles pueden depender de exactamente qué anticuerpos se están evaluando (p. ej., IgA/IgM/IgG o anticuerpos totales, anticuerpos contra la nucleocápside frente a los de la proteína de espiga, o si los anticuerpos son “neutralizantes”, por ejemplo, los anticuerpos dirigidos contra el dominio de unión al receptor (un componente de la proteína de espiga) pueden aparecer antes que los anticuerpos contra otros antígenos (To et al; Okba et al).

Seroconversión (detección de anticuerpos circulantes) normalmente se produce entre 7 y 14 días después de la aparición de los síntomas (Deeks et a; Huang et al). En un estudio de 173 pacientes, el 100 % era seropositivo (anticuerpos totales) a los 15 días (Zhao et al).

  • Aunque a menudo se piensa que la seroconversión IgM ocurre antes de la seroconversión para IgG, esto no se ha observado sistemáticamente para el SARS-CoV-2 (p.ej., Qu et al; Xiang et al; Wang et al; Zhao et al).
  • Los anticuerpos IgA son importantes en la inmunidad de la mucosa y pueden desempeñar un papel importante en la respuesta al SARS-CoV-2 (Sterlin et al; Wang et al), pero los datos son limitados actualmente (Deeks et al).
  • La sensibilidad de la serología (IgM o IgG) puede ser mayor que la de la PCR en la segunda semana de enfermedad (día 8 en Zhao et al, día 6 en Guo et al), con base en estudios con muestras en serie de pacientes individuales.
  • La detección de anticuerpos puede identificar casos con PCR de las vías respiratorias altas negativa, pero con alta sospecha clínica cuando se programan adecuadamente halló una IgM positiva en 54 de 58 casos probables sin ácido nucleico detectable (Guo et al).

Los anticuerpos neutralizantes impiden la replicación viral, normalmente al unirse a la glicoproteína de espiga que utiliza el SARS-CoV-2 para Ingresar en las Células. No todos los anticuerpos son neutralizantes; algunos se unen al virus, pero no cesan su actividad.

La reactividad cruzada se produce cuando una respuesta inmunitaria preexistente a los coronavirus humanos estacionales reconoce al SARS-CoV-2. Se ha observado en los brazos de linfocitos T (p.ej., Mateus et al) y humorales (p.ej., Ng et al) del sistema inmune. Se ha planteado la hipótesis de que esta presencia o ausencia de esta respuesta contribuye a resultados variables en la COVID-19 (Beretta et al). Una posible respuesta inmunitaria alterada debido a anticuerpos preexistentes también ha planteado la posibilidad de potenciación dependiente de anticuerpos después de la vacunación contra el SARS-CoV-2 o de la terapia con plasma convaleciente. Afortunadamente, tal potenciación no se ha reportado hasta la fecha (Wen et al).

Reinfección e Inmunidad DuraderaCopy Link!

Fecha Actualizada: 18 de diciembre de 2020

Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

La reinfección se refiere a las personas que se han infectado y eliminado el virus original, pero de nuevo muestran la replicación viral después de la exposición a un nuevo virus SARS-CoV-2. Esto se ha documentado en pocos casos, con mayor frecuencia en pacientes con sistemas inmunitarios debilitados. Sin embargo, con la aparición de nuevas variantes, no está claro si una infección previa protegerá contra las nuevas cepas.

  • La RT-qPCR por sí sola no distingue la reinfección con un nuevo virus SARS-CoV-2 de la infección prolongada o que ha empeorado con el mismo virus (Falahi et al). La demostración concluyente de la reinfección requiere la secuenciación genómica del virus durante las infecciones y análisis iniciales y posteriores para mostrar que los dos virus son demasiado diferentes para incubar en un único huésped.

Herramienta: Seguimiento de Casos de Reinfección.

La duración de la inmunidad después de la infección todavía no se conoce de forma concluyente (Iwasaki), porque la COVID-19 es una nueva enfermedad infecciosa. Los factores del huésped probablemente desempeñan un papel significativo, incluido el estado inmunitario, la edad y la gravedad de la infección inicial. Los estudios que documentan la descomposición de anticuerpos IgG pueden subestimar la inmunidad, ya que es probable que las respuestas de los linfocitos T también desempeñen un papel significativo (Karlsson et al).

  • Los pacientes con infección leve pierden anticuerpos detectables más rápidamente, pero parecen tener una memoria inmunitaria que puede permitirles producir rápidamente anticuerpos de nuevo en la reexposición (Stephens et al).
  • El análisis a largo plazo de la infección por SARS-CoV-1 en 2003 mostró que los títulos de anticuerpos IgG y anticuerpos neutralizantes alcanzaron el máximo a los 4 meses y se redujeron durante un periodo de seguimiento de 3 años (Cao et al). En una cohorte de 23 pacientes con antecedentes de infección por SARS-CoV-1, el Ab específico de IgG contra SARS-CoV-1 fue indetectable en el 91.3 % de los pacientes anteriores después de 6 años (Tang et al).

VacunasCopy Link!

Actualización: 17 de diciembre de 2020.
Revisión Bibliográfica:
Vista de Galería, Vista de Cuadrícula
Revisión Bibliográfica:
Informe Bibliográfico (Vacunas e Inmunidad) de la Universidad de Washington

A finales de 2020, se produjeron aproximadamente 75 vacunas en todo el mundo en las fases I a III de estudio clínico, 5 en uso limitado y ~2 con autorizaciones pendientes (dependiendo del país) para su uso completo después de finalizar la fase III (sin contar los ensayos en curso para la reconversión de vacunas preexistentes). La mayoría de estas vacunas se clasifican en una de 4 categorías:

  1. Vacunas Genéticas (normalmente envolturas lipídicas portadoras de material genético de SARS-CoV-2 hacia las células)
  2. Vacunas de Vector Viral (virus reconvertidos como adenovirus portadores de material genético de SARS-CoV-2 hacia las células)
  3. Vacunas a Base de Proteínas (administran solo proteínas del coronavirus)
  4. Vacunas de Coronavirus “inactivado/atenuado” tradicionales.

Las vacunas más estudiadas son las vacunas de ARNm producidas por Pfizer/BioNTech y Moderna, y las vacunas de “vector viral” clave incluyen ejemplos de vectores de adenovirus producidos por Oxford/AstraZeneca, CanSino Biologics (China), el Ministerio de Sanidad ruso y el Centro Médico Johnson & Johnson/Beth Israel Deaconess.

Mecanismos:

  • Las Vacunas de ARNm: código para la proteína del “espiga” del coronavirus para inducir una respuesta inmunitaria mediada por anticuerpos y linfocitos T. Las versiones de Moderna y Pfizer tienen una eficacia superior al 90 % después de 2 dosis (94.1 y 95 %, respectivamente), aunque es necesario un estudio a más largo plazo para determinar cómo cambia la inmunidad y la infectividad a lo largo del tiempo. Debido a la sensibilidad a la temperatura del material genético (Simmons-Duffin), estas vacunas requieren diferentes entornos de almacenamiento y transporte algo diferentes pero muy fríos, así como restricciones sobre cuánto tiempo pueden mantenerse a temperatura ambiente.
  • Vacunas de Vector de Adenovirus: utilizan una variedad de adenovirus modificados (virus comunes que provocan resfriados y síntomas relacionados) como vectores para exponer a las células humanas a la espiga del SARS-CoV-2. Estas suelen ser más baratas que las vacunas genéticas (Knoll et al), debido a la facilidad de transporte, ya que solo requieren refrigeración para proteger el vector viral, así como debido a las menos costosas cadenas de suministro que las necesarias para la tecnología de la vacuna de ARNm.

Eficacia de las Vacunas. Actualmente se dispone de datos de eficacia para cuatro vacunas. La vacuna de Pfizer/BioNTech en su EUA citó una eficacia del 95 % para prevenir la infección sintomática. En este ensayo no se estudió la infección asintomática (EUA de Pfizer). La vacuna de Moderna mostró un 94 % de eficacia, y aún no se conocen las tasas de infección asintomática después de dos dosis, pero después de una dosis única reduce la infección asintomática en un 63 % (los datos después de la segunda inyección están próximos, Moderna EUA). La vacuna de Oxford/AstraZeneca tenía una eficacia del 90 % con un régimen de una dosis (el régimen previsto ahora), aunque tenían dos regímenes de dosis diferentes y el otro no tuvo tan buen desempeño. En el régimen de dosis previsto, demuestra un 59 % de eficacia en la prevención de la infección asintomática (Ledford; Knoll et al).Janssen/Johnson & Johnson informan una eficacia del 77 % en la prevención de la COVID-19 grave/crítica a los 14 días después de su vacuna de dosis única, aumentando al 85 % a los 28 días; la eficacia para prevenir la enfermedad moderada fue menor (Janssen EUA).

Eventos Adversos/Reactogenicidad: la mayoría de los eventos adversos observados en ensayos de estas vacunas están relacionados con la inyección o reflejan la respuesta inmunitaria esperada del organismo. Muchas personas se sienten enfermas después de la administración de la vacuna durante aproximadamente 1 a 3 días, especialmente después de la segunda dosis de la vacuna, y esto es esperado y no significa que se haya infectado con coronavirus.

Capacidad para Transmitir a Otros: todavía no tenemos información sobre la transmisión viral, pero en función de las tasas de infección asintomática es probable que todavía sea posible transmitir el virus a otras personas incluso si se vacunan y son asintomáticos. Consulte Transmisión.

Infección previa o terapias con anticuerpos: Las personas previamente infectadas y/o que han recibido terapias con anticuerpos (anticuerpos monoclonales, plasma convaleciente) pueden recibir la vacuna. Los CDC recomiendan esperar 90 días antes de la vacunación. Si una persona vacunada se infecta, aún puede recibir tratamiento con anticuerpos después de la vacunación (CDC)

Contraindicaciones: Los CDC consideran las siguientes contraindicaciones: alergia grave (p. ej., anafilaxia) a una dosis previa de una vacuna de ARNm contra la COVID o cualquiera de sus componentes, reacción alérgica inmediata de cualquier gravedad a una dosis previa o cualquiera de sus componentes (incluido el PEG), reacción alérgica inmediata de cualquier gravedad al polisorbato (CDC). Las reacciones a vacunas que no son para la COVID se consideran una “precaución”, pero no una contraindicación.

Vacunas de rutina: Los CDC recomiendan actualmente que no se administren otras vacunas dentro de los 14 días de la vacunación contra la COVID (antes o después) para que se pueda hacer un seguimiento más eficaz de los efectos secundarios debidos a la vacunación contra la COVID.

Poblaciones especiales:

  • Obstetricia: Actualmente no hay datos sobre la seguridad y la eficacia de las vacunas en personas embarazadas o en período de lactancia. No se han demostrado inquietudes de seguridad en modelos animales de la vacuna de Moderna. Debido a que la vacuna no es un virus vivo y el ARNm se degrada muy rápidamente, muchos expertos creen que es poco probable que las vacunas de ARNm supongan un riesgo para las personas embarazadas o los fetos. Se cree que las vacunas de ARNm no son un riesgo para un lactante. Las mujeres embarazadas y sus médicos pueden analizar los riesgos y beneficios en función del riesgo individual de contraer la COVID, aunque esto no es necesario. Los efectos secundarios, como la fiebre, a veces pueden causar resultados adversos en el embarazo.
  • Pediatría: Actualmente, la vacuna de Pfizer está autorizada para adolescentes de 16 a 17 años y Moderna está restringida a personas mayores de 18 años. Actualmente no hay vacunas disponibles para niños menores de 16 años.
  • Inmunodeprimidos: Muchas personas inmunodeprimidas pueden recibir la vacuna, ya que no incluye virus vivos, pero puede que no sea tan eficaz como en aquellas que no están inmunodeprimidas. Las pruebas de anticuerpos no son necesariamente fiables para predecir si se ha producido una respuesta inmunitaria. En el futuro, podría recomendarse la revacunación una vez inmunocompetente, aunque actualmente no hay datos al respecto.
  • Afecciones autoinmunitarias y antecedentes de síndrome de Guillain-Barré: No se dispone de datos suficientes sobre estas poblaciones, aunque las personas con enfermedades autoinmunitarias se incluyeron en los ensayos y no parecían tener un aumento de los síntomas. Hasta la fecha, no se han encontrado casos de síndrome de Guillain-Barré con las vacunas de ARNm y no es una contraindicación para la vacunación.

Herramienta: Agenda de Asignación de Vacunas (ayuda a los estados y países a planificar la asignación de vacunas)
Herramienta: Sistema de Seguimiento de Desarrollo de las Vacunas para COVID
Herramienta:
Preguntas Frecuentes de la FDA sobre COVID

Herramienta: Recursos Sobre las Vacunas de la NEJM

Herramienta: Preguntas Frecuentes Sobre las Vacunas de la NEJM

Equidad de la VacunaCopy Link!

Aunque la aprobación de la primera vacuna marcó la culminación de un gran esfuerzo científico, la lucha contra la COVID-19 ahora se enfrenta a un nuevo desafío: una campaña masiva de vacunación a nivel mundial. También deben tenerse en cuenta las mismas fuerzas estructurales incorporadas que impulsan las desigualdades en la carga de la COVID-19 dentro del contexto del acceso y distribución de la vacuna.

Priorización de la Vacuna: es esencial distribuir las vacunas contra la COVID-19 de forma equitativa. Las personas a las que se debe priorizar por vacunación incluyen (adaptado de National Academies of Sciences, 2020).

  • Riesgo Elevado de Morbimortalidad y Mortalidad Relacionado con la COVID
  • Comorbilidades Médicas
  • Más de 65 Años
  • Alto Riesgo de Contraer COVID-19
  • Residentes en Centros de Atención a Largo Plazo y Hogares Grupales
  • Encarcelados
  • Sin Domicilio
  • Primeros Respondientes
  • Trabajadores de Atención Médica
  • Trabajadores de Primera Línea (por ejemplo, Supermercados, Fábricas, Escuelas, Agricultura y Plantas de Procesamiento de Carne)

Debido a generaciones de racismo estructural y desigualdades socioeconómicas, las personas de color, las personas con discapacidades, los inmigrantes y migrantes, los indígenas y la gente pobre están representados de forma desproporcionada en muchos de estos grupos.

Distribución Global: La distribución de las vacunas entre los países debería seguir principios similares. Ningún país debe tener suficientes vacunas para vacunar a toda su población antes de que otro país tenga suficientes como para vacunar sus poblaciones de alto riesgo. A fecha de diciembre de 2020, existe un desequilibrio significativo: Canadá ha pedido suficientes vacunas para inocular seis veces a su población, el Reino Unido y los Estados Unidos cuatro veces a su población, y la Unión Europea dos veces su población (New York Times).

COVAX, una coalición global que incluye a la OMS para garantizar la vacunación, ha propuesto que todos los países reciban un suministro adecuado para inocular al menos el 20 % de su población antes de que cualquier nación reciba vacunas adicionales. Esto garantizará que los grupos de alto riesgo se vacunen independientemente de dónde vivan. Después de esta puesta en marcha inicial, las vacunas deben distribuirse en función de la vulnerabilidad del sistema sanitario del país y del impacto de la COVID-19 en el país, lo que priorizará a los países que más lo necesiten (COVAX, 2020).

Dudas Sobre las Vacunas: En los países como los EE.UU., las dudas sobre las vacunas y la desconfianza en el sistema médico pueden exacerbar más la inequidad (Warren et al). Esto se forma en el legado de la explotación y opresión de grupos marginalizados en el nombre de la ciencia (por ejemplo, el Experimento de Tuskegee). La participación en una comunidad significativa y la promoción de la toma de decisiones informadas requieren el reconocimiento de que estas fuerzas históricas y contemporáneas contribuyen a una desconfianza racional en el sistema sanitario entre las comunidades marginadas (Burgess et al).

Inmunidad de RebañoCopy Link!

Fecha actualizada: 24 de enero de 2021

Revisión bibliográfica: Vista de galería, Vista de cuadrícula

El nivel mínimo o crítico de inmunidad de una población, adquirido a través de la inmunización o de una infección previa y la posterior recuperación, que es necesario para bloquear la transmisión de una determinada enfermedad contagiosa se denomina coloquialmente “inmunidad de rebaño”. Cuando se alcanza la “inmunidad de rebaño”, las personas susceptibles están indirectamente protegidas de la infección porque un número suficiente de personas inmunes sirve para prevenir la circulación del patógeno a personas que no han recibido tratamiento inmunológico previo. El porcentaje de personas inmunes que se requiere para lograr la “inmunidad de rebaño” contra un patógeno en particular varía drásticamente dependiendo de factores como la tasa de reproducción inicial del patógeno (R0), el número de reproducción efectivo para una población determinada (Rt), que se ve influido por la eficacia de (y la adherencia social a) las intervenciones no farmacéuticas, la densidad de población, los tratamientos, los factores inmunológicos, como la duración de la inmunidad, etc.

Las estimaciones actuales sugieren que no será posible alcanzar la “inmunidad de rebaño” contra el SARS-CoV-2 sin un mínimo absoluto del 50 % de inmunidad de la población (Fonanet et al.), y hasta un 85 % en países con valores de Rt más altos (On Kwok et al.). Debido al significativo índice de letalidad de la COVID y las consecuencias secundarias de casos y muertes innecesarios, la OMS recomienda que la “inmunidad de rebaño” contra el SARS-CoV-2 se logre mediante campañas de inmunización y no exponiendo innecesariamente a las poblaciones al patógeno.

Equidad SanitariaCopy Link!

Qué es la Equidad SanitariaCopy Link!

Fecha Actualizada: 17 de diciembre de 2020

La equidad se centra en el justo tratamiento de todas las personas. Por extensión, la atención de las desigualdades implica eliminar diferencias evitables, injustas o modificables entre grupos, ya sean que estén definidas socialmente, económicamente, demográficamente o de otro modo. Mantener la equidad en la salud permite la priorización de oportunidades justas para que todos alcancen su pleno potencial de salud (Sistemas Sanitarios de la OMS: Equidad).

La pandemia de COVID-19 ha afectado de forma desproporcionada a poblaciones históricamente oprimidas en todo el mundo. Debido a las desigualdades estructurales históricas, las personas de estas comunidades: 1) tienen más probabilidades de estar expuestas a la enfermedad, tener trabajos esenciales y vivir en condiciones de hacinamiento; 2) tienen menos probabilidades de tener acceso a la asistencia médica de calidad, incluidas las pruebas y el tratamiento de la COVID-19; y 3) tienen más probabilidades de sufrir afecciones médicas preexistentes, como resultado de determinantes sociales de salud adversos, lo que les hace correr un mayor riesgo de complicaciones y muerte (Warren et al).

No todas estas pueden incluirse aquí, pero abordaremos varias inquietudes importantes. La recopilación de datos inclusiva, aunque es importante, debe estar seguida de pasos basados en evidencia para crear una respuesta pandémica inclusiva y ser la base para una planificación de emergencia de salud pública equitativa (Reed et al).

Los proveedores deben seleccionar y atender los determinantes sociales de la salud (Social Determinants of Health, SDOH): los SDOH son las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen (The EveryONE Project de la AAFP) que actúan para moldear la salud y el bienestar de las personas de formas complejas. En el contexto de la COVID-19, las situaciones de vida junto con la inseguridad en el trabajo aumentan el riesgo de infección y hacen que sea difícil un aislamiento y cuarentena seguros. En algunos barrios de Estados Unidos, hasta el 70 % de los casos positivos necesitaron apoyo social para aislarse y entrar en cuarentena de forma segura (Kerkhoff et al).

Inequidad de los RecursosCopy Link!

Fecha actualizada: 20 de enero de 2021
Revisión bibliográfica:
Vista de galería, Vista de cuadrícula

La desigualdad de riqueza funciona como causa y efecto de la inequidad sanitaria. El desequilibrio global de riqueza entre y dentro de las naciones es el resultado de fuerzas históricas (y actuales) que incluyen el colonialismo, el racismo, el reajuste estructural y el capitalismo extraíble. Esto ha dejado a muchos países con sistemas sanitarios con financiación insuficiente de forma crónica, que carecen de infraestructura, equipo y personal adecuado.

Históricamente, en vista de estos desafíos, las medidas de contención a menudo se enfatizan sobre la provisión de tratamiento y tratamiento de apoyo. Como se observó en la epidemia de ébola, esta estrategia fracasa al ignorar la carga humana de sistemas de tratamiento débiles y resta importancia al impacto que tiene el tratamiento eficaz en la contención: cuando el tratamiento y el tratamiento de apoyo no están disponibles o no son de alta calidad, esto quebranta la confianza en el mensaje y en las instituciones de salud pública; comprensiblemente, las personas evitan buscar atención cuando la necesitan, y pueden no confiar en campañas de educación pública que recomiendan el distanciamiento social, el aislamiento y otras medidas preventivas. (Farmer)

Cabe señalar que, a pesar de enfrentarse a barreras significativas para la contención y el tratamiento, una serie de países con ingresos bajos y medios han evitado que los casos y las muertes por la COVID-19 alcancen los niveles astronómicos observados en muchos países más ricos.

Consecuencias EconómicasCopy Link!

La pandemia de la COVID ha provocado una caída global de los ingresos para los trabajadores y ha exacerbado las brechas de salud existentes entre los países ricos y pobres (AP News). Las interrupciones en los suministros de alimentos y las economías corren el riesgo de empeorar la desnutrición en todo el mundo, y supondrán un gran revés para el esfuerzo por alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (Ekwebelem et al.). Además, la pandemia dejará sistemas sanitarios frágiles con un legado de muerte y desgaste en el personal y presupuestos reducidos impulsados por perspectivas financieras inestables.

Diferencias RacialesCopy Link!

Fecha Actualizada: 17 de diciembre de 2020

Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

En Estados Unidos y el Reino Unido múltiples fuentes han demostrado que las poblaciones negra y latina tienen una probabilidad desproporcionada de estar infectadas y/o morir a causa de la COVID-19 (Garg; NYSDOH Fatalities; NYC DOH). Una revisión sistemática y un metanálisis de más de 18 millones de pacientes en 50 estudios de estos dos países, encontraron tasas más elevadas de infección por COVID en las comunidades negra, latina y asiática (Sze et al). A finales de noviembre de 2020, los estadounidenses negros y latinos han tenido 1.57 y 1.69 veces, más casos que los estadounidenses de raza blanca, respectivamente. El índice de muertes en personas de raza negra ha sido 2.05 mayor que el de los estadounidenses blancos, y en el caso de los latinos 1.38 veces la tasa de letalidad respecto a la gente blanca (Covidtracking). En los Estados Unidos, las tasas de hospitalización entre los pacientes negros y latinos con COVID son aproximadamente 4.7 veces mayores que entre los pacientes blancos no hispanos (Mayo Clinic; Pan et al). En términos de años de vida potencialmente perdidos antes de los 65 años, en los estadounidenses de raza negra es 6.7 veces más alto, en los latinos 5.4 veces más alto, en las poblaciones indígenas 4.0 veces más alto y en los asiáticos 2.6 más alto en comparación con la gente blanca (Bassett Working Paper).

Herramienta: Estadísticas de Raza

Las desigualdades sanitarias sistémicas que afectan a los grupos raciales minoritarios causan un aumento del riesgo en las siguientes categorías:

  1. Riesgo de Exposición en el Trabajo: Es más probable que trabajen en atención médica, educación, ventas y otros trabajos que no se pueden realizar desde casa. En los Estados Unidos, los latinos comprenden un 21 % de la mano de obra esencial (Economic Policy Institute), pero solo el 18 % de la población total (Pew Research). En los Estados Unidos, el 30 % de los enfermeros y auxiliares de enfermería con licencia son negros. Cerca del 25 % de la mano de obra negra en Estados Unidos son empleados de la industria de servicios (Mayo Clinic).
  2. Riesgo de Exposición en el Transporte Público: Es más probable que dependan del transporte público para asistir al trabajo (Pew Research).
  3. Riesgo de Exposición en los Espacios Compartidos: Es más probable que cohabiten con otras personas (Censo).
  4. Afecciones Médicas Concomitantes: Las personas negras en los Estados Unidos tienen un riesgo significativamente elevado de hipertensión, que está bien documentado, y las tasas de control de la hipertensión son significativamente peores en los adultos de raza negra, latinos y asiáticos (con un reconocimiento de heterogeneidad entre las comunidades incluido en los grupos de población) (Saeed et al).
  5. Acceso a la Atención Médica y a las Pruebas: La desigualdad de los ingresos, las tasas más bajas de seguro de salud y la ubicación más lejana de los centros de salud hacen que sea más difícil para muchos grupos minoritarios acceder a la atención.
  6. Racismo en la prestación de atención médica: muchos pacientes de minorías experimentan sistemas y proveedores de salud prejuiciosos de forma consciente e inconsciente cuando buscan atención. Una representación desigual entre los líderes de la atención de la salud y los responsables de los esfuerzos de mensajes de atención médica puede contribuir a la reticencia de las personas y las comunidades de color. Si bien no es responsabilidad exclusiva de las personas de color rectificar esto, diversificar los tipos de representantes que comparten mensajes de salud pública puede animar a las comunidades de color a adoptar con más confianza recomendaciones de salud pública basadas en la evidencia (Cooper et al).
  7. Estrés Crónico: el estrés y la carga alostática pueden afectar a la función inmunitaria.
  8. Factores Ambientales: el riesgo de COVID grave se ha asociado a una peor calidad del aire (Wu et al; Pozzer et al).).

Comunidades IndígenasCopy Link!

Las comunidades indígenas están particularmente afectadas por la COVID-19. La incidencia acumulada de COVID-19 entre los indígenas americanos y las personas nativas de Alaska es 3.5 mayor respecto a las personas blancas no hispanas (CDC). Las tasas de infección a menudo superan significativamente a las de los principales brotes metropolitanos (como la ciudad de Nueva York en abril de 2020). A julio de 2020 en Nuevo México, los indígenas americanos representaron el 53 % de las muertes por COVID, pero solo el 11 % de la población (Sequist et al).

Inmigrantes y MigrantesCopy Link!

Fecha Actualizada: 17 de diciembre de 2020
Revisión Bibliográfica:
Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Los patrones de migración globales han cambiado durante la pandemia, disminuyendo en algunas áreas, pero aumentando en otras. Las pérdidas de empleo han dado lugar a una tendencia de trabajadores que intentan volver a sus países de origen, y los cierres de fronteras han ocasionado que ~3 millones de personas se hayan quedado varadas durante sus viajes de regreso a octubre de 2020. Todavía no se han revelado los impactos a largo plazo de la pandemia en la pobreza y la seguridad alimentaria, pero se prevé que la necesidad de migración pueda aumentar (WFP).

Los no ciudadanos experimentan de forma desproporcionada los efectos económicos y sanitarios de la pandemia, pero a menudo se pasa por alto pues la estadística nacional no siempre incluye a los no ciudadanos (por ejemplo, los datos no se recogen actualmente para el análisis por los CDC de EE. UU.). Los factores estructurales que moldean la vida diaria para los no ciudadanos suponen un mayor riesgo de infección por COVID para estos grupos (Langellier et al).

  • En comparación con los ciudadanos, es más probable que los no ciudadanos vivan en casas con múltiples familias, en las que es posible que se compartan las habitaciones.
  • Los no ciudadanos también tienen más probabilidades de realizar trabajos que no se pueden hacer de forma remota y dependen del transporte público.
  • Los no ciudadanos no son elegibles actualmente para programas públicos de asistencia financiera y alimentaria, como la Seguridad Social, TANF y SNAP. Paradójicamente, los inmigrantes documentados elegibles que reciben apoyo de estos programas de asistencia pública no son elegibles para la ciudadanía según la prueba de “carga pública”.
  • El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (Immigration and Customs Enforcement, ICE) ha detenido a más de 50,000 inmigrantes indocumentados en centros de detención en los Estados Unidos. Los detenidos en dichas instalaciones están sujetos a todos los mismos riesgos de infección que los reclusos (consulte Personas que Están Encarceladas), pero pueden ser más propensos a malos resultados, ya que los protocolos operativos de contención de la COVID-19 de ICE no reflejan de forma consistente las recomendaciones de los CDC en evolución (Openshaw et al; Meyer et al; Keller et al).
  • Los Graduados Médicos Internacionales (International Medical Graduates, IMG) conforman aproximadamente el 25 % de la mano de obra especializada en Estados Unidos, pero muchos están prestando servicios con visas H-1B (empleo temporal) que los descalifican de prestaciones por discapacidad si contraen COVID en el trabajo. Esto también expone a los miembros de su familia a una reubicación forzada en caso de que fallezcan (Tiwari et al).
  • Los inmigrantes también están en riesgo de ser ignorados o desatendidos sistemáticamente en las campañas de vacunación públicas (Foppiano et al).

Las intervenciones de política recomendadas para mejorar la salud entre las poblaciones de no ciudadanos durante la pandemia incluyen:

  • Eliminación de barreras de ciudadanía para programas de asistencia pública y eliminación de la participación en la asistencia pública como barrera para establecer la ciudadanía (Langellier).
  • Garantizar el acceso a recursos esenciales, como alimentos, medicamentos y servicios legales (WFP).

El lenguaje sigue siendo una de las principales barreras para la atención de calidad. Los pacientes que no pueden hablar inglés en los Estados Unidos tienen más probabilidades de recibir una atención inadecuada (Ross et al). Aquí se presentan estrategias para la comunicación con personas con destreza limitada en el lenguaje de los profesionales de la atención, compartidas por el MGH Disparities Solutions Center:

  • Crear materiales de selección y educativos basados en los idiomas que se hablan en su población.
  • Usar los servicios y herramientas de intérpretes cuando estén disponibles (intérpretes en persona, teléfonos bilingües y/o pantallas móviles como los iPad).
  • Utilizar las líneas de atención con personas multilingües.
  • Abordar las actualizaciones de comunicación en múltiples idiomas y a través de múltiples plataformas (pósteres, correo electrónico, página web, mensajes de texto, etc.)
  • Crear un registro con el personal clínico multilingüe y desplegarlos a los centros de atención de los pacientes.

Personas que Están EncarceladasCopy Link!

Fecha Actualizada: noviembre de 2020
Revisión Bibliográfica:
Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Las personas encarceladas son especialmente vulnerables a la infección por COVID-19 debido al hacinamiento, mala ventilación, mala higiene, falta de atención médica, violencia y aumento de las tasas de afecciones médicas crónicas (Informe Especial del Departamento de Justicia de los EE. UU.). . Los datos iniciales de la pandemia de la COVID-19 demostraron tasas de muerte hasta 5 veces más altas entre las personas encarceladas, a pesar de distribuciones de edad desproporcionadamente más jóvenes en relación a las comunidades cercanas (Saloner et al). Desde el inicio de la pandemia en todos los estados, las personas encarceladas tienen >3 veces el número per cápita de casos que la población general (The Marshall Project).Se ha demostrado que el alojamiento en dormitorios es un factor de riesgo importante de infección (Kennedy et al).

La Excarcelación (liberación de prisión) sigue siendo la intervención más basada en la evidencia para reducir la infección entre las personas encarceladas y, por extensión, en las comunidades locales a las que pertenecen los trabajadores de la prisión (Hawks et al; Barnert et al; Okano et al). En lugar de la completa excarcelación, la liberación compasiva de los delincuentes de bajo riesgo y la eliminación de las fianzas en efectivo que contribuyen a la creciente población de prisión, también pueden prevenir las infecciones (Nowotny et al).

  • Desde que se identificó a la COVID-19, más de 25 estados en Estados Unidos han realizado esfuerzos de liberación temprana, 14 estados han reducido los ingresos en cárcel y prisión, y 47 estados han suspendido los copagos médicos para personas encarceladas (Prison Policy Initiative: Responses to the COVID-19 Pandemic).

Cuando las estrategias de aislamiento y contención se utilizan en las cárceles, deben apoyarse las intervenciones adicionales para abordar la carga para la salud mental que crean para las personas encarceladas, especialmente aquellas que tienen enfermedad mental crónica (Hewson et al).

  • Si está disponible, algunas formas seguras de apoyar a las personas encarceladas incluyen la exención de los requisitos de autorización del estado para la telemedicina y el acceso extendido a las visitas familiares virtuales a través de videoconferencias (Robinson et al).

Otras soluciones incluyen pruebas masivas para personas encarceladas y trabajadores de la prisión, proporcionar equipo de protección personal (PPE) y mejorar la higiene (Akiyama et al). Es especialmente importante centrar los esfuerzos en las intervenciones de salud ocupacional que pueden impedir la transmisión de la infección a las comunidades cercanas (Sears et al).

Personas con DiscapacidadesCopy Link!

Fecha Actualizada: noviembre de 2020

Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Las personas con discapacidades pueden verse marginadas de forma desproporcionada por los esfuerzos de respuesta a la COVID-19 debido al reconocimiento inadecuado de sus necesidades únicas. Es posible que las personas con discapacidades no tengan acceso equitativo a situaciones de vida seguras o a recursos de atención médica. Algunas discapacidades no afectan la gravedad o el pronóstico de la infección por COVID, pero algunas discapacidades pueden hacerlo (generalmente debido a comorbilidades relacionadas, como la enfermedad cardíaca estructural). Por ejemplo, si se infectan, las personas con síndrome de Down tienen cinco veces más probabilidades de ser hospitalizadas y diez veces más probabilidades de morir (Wadman M).

Las políticas y las guías institucionales deben tener en cuenta las necesidades de los pacientes discapacitados.

  • Deben considerarse estructuras de apoyo alternativas para pacientes con discapacidades incapaces de participar en protocolos de salud pública estándar, como la prueba COVID domiciliaria para personas con trastorno del espectro autista (Eshraghi et al).
  • Los líderes de las políticas sanitarias deben estar atentos a las desigualdades en el acceso a la atención y los recursos, las dificultades desproporcionadas impuestas por las estrategias de mitigación de la pandemia y el aumento del riesgo de daño debido a la infección por COVID en el contexto de las disparidades sanitarias preexistentes (Armitage et al).
  • La creación de protocolos de asignación de recursos equitativa, especialmente cuando se consideran los Estándares de Atención de las Crisis, debe guiarse por cálculos de supervivencia a corto plazo y medidas objetivas para evitar sesgos contra las personas con discapacidades físicas e intelectuales al asignar los recursos (Solomon et al).

Durante la pandemia, algunas estrategias para los proveedores para ayudar a los pacientes con discapacidades incluyen:

  • Cuando estén disponibles, las máscaras con ventanas impermeables transparentes pueden mejorar la comunicación para aquellos que son sordos o tienen problemas de audición.
  • Ver fotografías de los miembros del equipo de atención clínica sin sus máscaras puede aliviar la ansiedad.
  • La atención médica informada sobre los traumas puede ayudar a crear confianza (Guía de los CDC).
  • Considerar excepciones a las Políticas de Visitante para los pacientes que necesitan apoyo de cuidadores para participar en la atención médica.
  • Las personas que no pueden quitarse la máscara de forma independiente, no pueden evitar tocar las máscaras frecuentemente, no pueden evitar chupar o salivar frecuentemente en las máscaras, o no pueden de otra forma tolerar el uso de la máscara, deben ser excusadas de su uso conforme a las recomendaciones de los CDC.

Personas Sin Alojamiento SeguroCopy Link!

Fecha Actualizada: noviembre de 2020
Revisión Bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Las personas sin domicilio (sin hogar) menores de 65 años tienen tasas de mortalidad por cualquier causa 5 a 10 veces superiores a la población general al inicio (Baggett et al). Las condiciones de vida, las tasas más elevadas de comorbilidades (incluido el abuso de sustancias y la enfermedad mental), los servicios médicos limitados y la dificultad para las agencias sanitarias públicas en el rastreo de personas sin domicilio son desafíos probables durante la pandemia (Tsai et al).

Personas que Residen en Vivienda GrupalCopy Link!

Fecha Actualizada: noviembre de 2020
Revisión Bibliográfica:
Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Las instalaciones de enfermería especializada, las residencias de ancianos y otros entornos de vida grupales a menudo tienen dificultades con el distanciamiento social y poblaciones con factores de riesgo médicos significativos para malos resultados (McMichael et al).

  • En los Estados Unidos, al 23 de abril, “se han reportado más de 10,000 muertes por COVID-19 en centros de atención a largo plazo (incluidos residentes y personal), lo que representa el 27 % de las muertes causadas por la COVID-19 en esos estados (Kaiser Family Foundation).
  • La COVID ha afectado a centros de atención a largo plazo en todo el mundo, con datos de muchos países que muestran un 40 % de muertes por COVID relacionadas con centros de atención a largo plazo. Las tasas en algunos países con ingresos más elevados son del 80 % (OMS).

Herramienta: Tasas en Instalaciones de Atención a Largo Plazo (solo EE. UU., tercera tabla) (Kaiser Family Foundation)

Personas con Trastornos por uso de Sustancias (SUDS)Copy Link!

Fecha Actualizada: noviembre de 2020

Revisión bibliográfica: Vista de Galería, Vista de Cuadrícula

Las personas con SUD tienen una probabilidad desproporcionada de enfermar de COVID y son más propensas a experimentar enfermedad grave y muerte. Un equipo de investigadores de los Estados Unidos que analizó registros médicos electrónicos encontró que el 15.6 % de los casos de COVID eran personas con SUD, pero las personas con SUD representaban únicamente el 10.3 % de la población del estudio. Los efectos fueron más fuertes para las personas con trastorno por uso de opioides.

Las posibles explicaciones incluyen tasas más elevadas de patologías pulmonares y cardíacas comórbidas en las personas con SUD, así como diferencias en el acceso a la atención médica asociadas con el estigma y la marginalización. Los estadounidenses de raza negra con diagnóstico reciente de trastorno por uso de opioides tenían cuatro veces más probabilidades de enfermar por COVID-19 que los de raza blanca (Wang et al).

Consulte Trastornos por consumo de alcohol y Trastornos por uso de opioides.

Herramienta: Estrategias de Reducción de Daños Para personas que utilizan sustancias durante la pandemia de COVID-19 (Harm Reduction Coalition, enfoque inglés/EE. UU.)

Violencia de la Pareja Intima (VPI)Copy Link!

Revisión bibliográfica: Vista de galería, Vista de cuadrícula

La Organización Mundial de la Salud ha identificado desde hace mucho tiempo la violencia contra la mujer como un problema de salud pública urgente y generalizado a nivel mundial (OMS, 2013). Casi un tercio de las mujeres de todo el mundo afirman haber experimentado violencia física y/o sexual perpetrada por una pareja íntima (OMS). Los patrones de violencia comparable contra los hombres no se comprenden tan bien (Kolbe et al.), pero también se reconocen como un complejo problema de salud pública (CDC). La violencia de la pareja íntima puede ocurrir y ocurre en todos los entornos socioeconómicos, pero la prevalencia se ve afectada por determinantes sociales de la salud, como la estabilidad económica, la seguridad en la vivienda, el apoyo social y el acceso al cuidado de los niños (Evans et al.). También es importante reconocer que la desigualdad de género está asociada con la VPI (McCloskey et al).

La dependencia económica es un factor de riesgo especialmente importante para la VPI. La pérdida de empleos durante la pandemia ha exacerbado la vulnerabilidad económica de las mujeres, los inmigrantes y los trabajadores con niveles de educación más bajos. La pandemia también ha restringido los movimientos de las personas que buscan una vivienda alternativa para evitar la VPI, y probablemente está afectando al acceso a lugares de notificación comunes, como centros de atención primaria y centros policiales (Evans et al.). Además, la inseguridad laboral y el estrés económico se asocian a un ciclo de aumento del consumo de alcohol, tabaquismo y abuso de drogas (Compton et al.); lo cual, a su vez, aumenta el riesgo de VPI (Lee et al.).

Los datos del impacto actual son limitados, pero un estudio que comparó las tasas de VPI física durante la pandemia de COVID-19 con las tasas de VPI física durante los tres años anteriores indicó un aumento de 1.8 veces en los incidentes, acompañado de una mayor tasa de lesiones graves y una menor tasa de notificación (Gosangi et al).

En el contexto de la pandemia de COVID-19, es importante apoyar programas que previenen la VPI. El apoyo social, la transferencia de dinero, la distribución de alimentos, la vivienda, la disponibilidad y la accesibilidad a la atención médica y la cobertura del seguro médico son fundamentales para mitigar el impacto de la COVID-19 y evitar el aumento de la VPI.